Raúl González y David Belenguer, Padrinos de la Asociación Raúl González y David Belenguer, Padrinos de la Asociación

Genética, fisiopatología, diagnóstico y detección de la MLD

Genética y Fisiopatología

La leucodistrofia metacromática es ocasionada por una mutación del gen ARSA localizado en el cromosoma 22 (22q). Este gen codifica para la arilsulfatasa A, enzima ubicada en el lisosoma de la célula y responsable de la degradación de los sulfátidos, importante componente lipídico de la mielina. Actualmente, han sido identificadas más de 115 mutaciones del gen ARSA.

El mal funcionamiento de la enzima ARSA se traduce por una acumulación de los sulfátidos en el sistema nervioso central y periférico que es responsable de la desmielinización. Aún resta determinar el mecanismo preciso que conduce a esta desmielinización. La forma infantil se caracteriza por un alto déficit, e incluso por la ausencia de actividad de la arilsulfatasa A. En la forma juvenil, el déficit enzimático y el exceso de sulfátidos son menos importantes pero están siempre presentes. En cambio, en la forma adulta, hay actividad residual de la enzima.

En muy pocos casos se han descrito mutaciones del gen SAP-B, localizado en el cromosoma 10 (10q21-22). El SAP-B es el activador de la enzima necesaria para la degradación de los sulfátidos. Las mutaciones son responsables de una leucodistrofia metacromática con déficit de activador, enfermedad cuyo cuadro clínico es el de una leucodistrofia metacromática clásica infantil o juvenil. En este caso, la arilsulfatasa A es normal, pero hay sobrecarga de sulfátidos.

Diagnóstico y Detección

El diagnóstico se basa en la manifestación del déficit enzimático de ARSA mediante una simple extracción de sangre. Este diagnóstico debe ser confirmado mediante la biopsia de un nervio sensitivo y por la presencia de un exceso de sulfátidos en la orina. También pueden realizarse una IRM y un electromiograma. En las familias de riesgo, el diagnóstico prenatal puede efectuarse en la décima semana de embarazo.